En estos tiempos, donde todo tiene una métrica y las estadísticas y los comportamientos están siempre sometidos a constante evaluación, uno de los campos...

En estos tiempos, donde todo tiene una métrica y las estadísticas y los comportamientos están siempre sometidos a constante evaluación, uno de los campos donde mayores desarrollos se llevan a cabo es, precisamente, en el de las redes sociales. Las digitales, no las de verdad.

Las redes sociales, como Facebook, Instagram, Twitter o hasta Youtube, aglomeran una cantidad de usuarios tan importante que es imprescindible conocer cómo se comportan, qué hacen, por qué lo hacen y hasta la manera en la que toman decisiones tan puntuales como hacer clic en un botón, pasar al siguiente post / video, o salir para nunca más volver.

Por eso, además, es importante saber y entender que cada una de las redes sociales tiene un lenguaje propio. Algo así como unas “normas de comportamiento o de convivencia”. ¿Sabes diferenciar estos lenguajes?

Facebook: ¿Todo se vale?

Dentro de todas las redes sociales, la más informal, y donde prácticamente todo se vale, es Facebook. Es la más grande, en número de usuarios activos por mes, y hasta en capitalización.

Sus contenidos son tan variados como los gustos de todas las personas que tienen un perfil allí, pero, claramente, hay reglas para tener éxito, tanto si eres persona como si eres una empresa.

Lo primero está en definir un público objetivo. Porque al valerse todo en Facebook, caemos en el error de desconocer a quién nos dirigimos. Y está claro que no nos queremos dirigir a todos, porque todos los usuarios tienen gustos diferentes, y no podemos interesar o complacer a todos por igual.

Por eso, definir una audiencia te permitirá, si eres persona, encontrar usuarios con afinidad, con propuestas que te interesen, y hasta al amor de tu vida. Si eres empresa, encontrarás fácilmente a los que de verdad están interesados en tu producto.

Twitter: Tan puntual y tan fácil de olvidar

A diferencia de Facebook, donde “todo se vale”, en Twitter funciona de distinta manera. En esta red social hay un factor bastante interesante, y crucial, para entender su funcionamiento: el tiempo.

Y es que todo lo que se publica tiene un periodo de vigencia demasiado corto. A veces, de segundos. Por eso, debes estar antes que nadie, y deber ser intenso en tu propuesta.

Un único tweet, por célebre que sea, no logrará absolutamente nada. Pero, una estrategia con bastante repetición, asiduidad, creatividad y calidad, sin duda que cautivará a los posibles seguidores.

Instagram: ¿Qué estás haciendo para ser feliz?

Aunque no lo creas, esta red social no es para poner en el timeline lo primero que se te ocurra. En cambio, y te podrás haber dado cuenta, cada imagen, de cada perfil importante, tiene una función específica: demostrar lo feliz que se es.

Todos quieren ser más felices que el resto, y el secreto para los emprendedores y para las empresas es, precisamente, hacer sentir que sus productos o servicios tienen mucho que ver con esta sensación de felicidad. ¿Lo habías visto de esa manera?

Te apuesto a que no. Pero a partir de hoy, no sólo en Instagram, sino que en las demás redes sociales, tendrás más argumentos para generar contenidos de calidad.

George Perez